Archivo Histórico Comité Monseñor Romero

“La voz de las minorías étnicas” Colombia

Habla Francisco Rojas Birry

LA VOZ DE LAS MINORÍAS ÉTNICAS

Francisco Rojas Birry, un líder indígena y abogado de 30 años de edad, nacido en el resguardo de Catrú, municipio “Pie de Pato”, Alto Baudó, departamento del Chocó, es representante de la Organización Nacional Indígena, Onic, en la Asamblea Nacional Constituyente.

Es también el vocero de las negritudes y la comunidad raizal de la isla de San Andrés. Con el conversó SOLIDARIDAD sobre lo que ha significado hasta el momento el desarrollo de la Constituyente.

Su opinión fué la siguiente:

“Hubo una primera fase que no gustó mucho a la opinión pública pero que era necesaria, como fue la definición del reglamento. Después se ha desarrollado una segunda fase consistente en las exposiciones de diferentes propuestas de reformas a la Constitución Nacional.

Hasta el momento puede decirse que no se han presentado proyectos con cambios de fondo. Hay un ambiente de aceptación a la propuesta del gobierno; así lo dejan entrever las intervenciones de los diversos sectores. Sin embargo, cabe mencionar que ha sonado mucho el no a la extradición de colombianos, la reforma al Congreso y el respeto a los derechos humanos y a las minorías étnicas.

En particular, en la Onic, nosotros sobre la propuesta del gobierno tenemos varias diferencias. Consideramos que ese proyecto de reforma leído aquí en sesión plenaria por el ministro de gobierno, en lo relativo a grupos étnicos, primero es una avance, si se tiene en cuenta que anteriormente no se nos mencionaba para nada, pero somos de la opinión de que aún está lejos de interpretar las demandas indígenas.

Existe una serie de incoherencias y de desenfoques en la propuesta del gobierno. Por ejemplo, al definir la Nación nosotros (indígenas, negros, comunidad raizal sanandresana) no pretendemos que se nos reconozca un derecho particular a ser diferentes, sino que la Nación se defina así misma como una suma de diferencias.

Tampoco se recoge nuestra exigencia de reconocer a los resguardos y territorios tradicionales el carácter de entidades territoriales con autonomía política, administrativa y fiscal. Igualmente no hace mención sobre la creación de las circunscripciones electorales especiales para que podamos realmente estar representados alguna vez en las corporaciones públicas nacionales, regionales y locales.

Consideramos que el gobierno en su proyecto de reforma a la Constitución aún vulnera los derechos de los grupos étnicos por lo cual nos disponemos a defender nuestras propuestas que tocan no sólo nuestra situación sino la del pueblo en general apuntando a hacer la Colombia que queremos todos”.

El constituyente indígena anotó que además, sus propuestas en el debate de la Asamblea han recogido lo discutido por la Onic en su III Congreso, efectuado en junio de 1990 como también lo planteado en la Mesa de Trabajo y en la Subcomisión de Derechos Humanos, Igualdad y Carácter Multiétnico, que trabajaron a finales del año pasado.

Rojas Birry indicó que “de estos espacios surgieron propuestas como la modificación al Preámbulo, depositando en el pueblo colombiano la fuente suprema de toda autoridad, cambiar el carácter de la Nación, como ya lo explicaron antes, es decir, se cambiaría el Título I, Artículo 1o. de la Carta vigente, quedando: “Colombia constituye una unidad nacional de carácter multiétnico y pluricultural”. Igualmente, concluimos en la necesidad que se reconozcan como nacionales colombianos a los miembros de los pueblos indígenas que comparten territorios fronterizos de Colombia con países vecinos; así mismo el Estado garantice la libertad de conciencia y cultos y que exista un Título especial que consagre los derechos de los pueblos indígenas negros, y otros grupos étnicos nacionales”.

Por último, el delegatario de la Onic destacó que, en su intervención en la plenaria de la Asamblea Constitucional, el pasado 20 de febrero, subrayó aspecto como el rechazo a la “celebración” de los 500 años de la invasión europea y se refirió a “que las causas de la violencia tienen como uno de sus orígenes profundas desigualdades económicas y sociales”, pero que “la Asamblea puede allanar los obstáculos políticos que se interponen al logro de la paz”, haciendo de ésta un espacio donde se selle la paz entre los colombianos.

(SOLIDARIDAD No. 122, Colombia, Marzo, 1991)


Referencia: AHCMR/DVD/RevistaCRIE/1991/272/derechos-humanos/la-voz-de-las-minorias-etnicas