Archivo Histórico Comité Monseñor Romero

Cartas de grupos cristianos Mexicanos y Guatemaltecos

CARTAS DE GRUPOS CRISTIANOS MEXICANOS Y GUATEMALTECOS

México D.F., 15 de abril de 1988.

Señores Obispos:

Un grupo de cristianos, guatemaltecos que vivimos en México y mexicanos solidarios, nos dirigimos a Ustedes para expresarles nuestra alegría y nuestro agradecimiento por su reciente carta pastoral colectiva, “El Clamor por la Tierra”. En ella apreciamos una serie de valores que queremos explicitar, como señal de buena recepción de su palabra por parte de quienes formamos parte del pueblo de Dios y como señal de “confirmación” de su calidad de pastores, quienes acaban de actualizar la tarea del Buen Pastor, al traer buenas noticias para los pobres.

Queremos que nuestra palabra de adhesión les llegue como un apoyo solidario en estos momentos en que son atacados y desprestigiados por aquella minoría que considera Intocables su poder y sus privilegios, a costa del sufrimiento y de la vida misma de la mayoría del pueblo.

Reconocemos, en su carta, un alto grado de objetividad al describir y analizar el problema agrario en Guatemala y sus consecuencias dolorosas para el campesinado pobre, indígena y ladino. Han señalado con veracidad nuestra realidad social: la creciente asimetría entre ricos y pobres, que es cada día más inhumana y cada día más insoportable. Han dicho la verdad sobre la situación de violencia resultante de la injusta distribución de la tierra, denunciada por los mártires de Panzós cuyo décimo aniversario estamos por conmemorar, por los otros miles de testigos ensangrentados, y por los millones que hoy continúan expresando de muchas maneras el “clamor por la tierra”.

Sabemos que decir la verdad y señalar la realidad en Guatemala requiere valentía, debido a los muchos y variados mecanismos de represión con los que se pretende imponer el silencio y mantener cubierta la situación de injusticia. Por esta valentía, necesaria para la publicación de su carta, les agradecemos sinceramente.

En un momento histórico en que, para salir de la situación de guerra y de crisis generalizada y para avanzar hacia la paz, va madurando la necesidad de promover un diálogo entre el gobierno y la insurgencia y, mucho más amplio, un diálogo nacional en el que todos los sectores podrán participar en el diseño de una nueva Guatemala –necesidad señalada por ustedes en su Comunicado del 29 de enero recién pasado-, nos parece muy justo el haber tocado el tema del necesario cambio de estructuras en el agro guatemalteco, como una de las premisas para que pueda prosperar cualquier encuentro en la mesa de negociaciones. ¿De qué paz podrá soñar el pueblo, si se deja intacta la violencia institucionalizada en el actual régimen de tenencia de la tierra?

Finalmente, queremos decirles que la óptica desde la que han escrito su carta es lo que más motiva nuestra alegría: la óptica de las comunidades indígenas, del campesinado despojado, de los trabajadores agrícolas explotados, de los que han sido expulsados de sus tierras de origen y que hoy sufren como desplazados internos o como refugiados en el extranjero. Es la óptica de los “hermanos más pequeños” del Señor, en los que El mismo se hace presente (Mt. 25, 40). Les confesamos que, entre todos sus demás mensajes, “El Clamor por la Tierra” es el que con más facilidad hemos podido interpretar como “evangelio”.

Queremos asegurarles que profundizaremos más en la lectura y en el estudio de su carta, tanto individual como colectivamente. Y nos despedimos con un saludo respetuoso y fraternal.

Cristianos guatemaltecos y mexicanos solidarios. Acompañan firma s de Instituciones y personalidades al documento.


Referencia: AHCMR/DVD/RevistaCRIE/1988/222/iglesia-y-sociedad/cartas-de-grupos-cristianos-me