Archivo Histórico Comité Monseñor Romero

EE.UU. - América latina

EE. UU. - América Latina

LA IGLESIA LATINOAMERICANA, OBJETO DE MIRA DEL COMITÉ DE SANTA FE

El Documento de la “doctrina Reagan” propone contrarrestar:

-medios de información de las diferentes iglesias

-y la teología de la liberación.

“LAS RELACIONES ÍNTERAMERICANAS: ESCUDO DE LA SEGURIDAD DEL NUEVO MUNDO Y ESPADA DE LA PROYECCIÓN DEL PODER GLOBAL DE ESTADOS UNIDOS” , es el título del Informe elaborado por el llamado Comité de Santa Fe, en mayo de 1980, por encargo del Consejo para la Seguridad Interamericana. El documento elaborado por L. Francis Boucheney, Roger W. Fontaine, David C. Jordán, Gordon Sumner, Lewis Tabs “recoge y explica lo que está siendo la actual política de gobierno Reagan para el área centroamericana y para el hemisferio. Su importancia radica, a juicio de la Comisión de Solidaridad con el Pueblo Salvadoreño Roque Dalton, en que habiendo sido elaborado a finales de 1980, sus orientaciones fundamentales ya han empezado a ser puestas en práctica. La Comisión de Santa Fe actualmente extiende sus ramificaciones a los más importantes órganos asesores del actual gobierno norteamericano”.

El informe de la Comisión de Santa Fe es la mejor expresión de la moral que sustenta la nueva política norteamericana, y que llaman “realismo ético”. Según el documento, “éste proporciona el apoyo moral subyacente a los principios de la política exterior que Estados Unidos ha utilizado tradicionalmente para solucionar el problema del valor y el poder en los asuntos extranjeros”. Del alcance de este “realismo ético” es testimonio elocuente el párrafo final del Informe. “Solamente Estados Unidos puede, como socio, proteger a las naciones independientes de América Latina de la conquista comunista, y ayudar a conservar la cultura hispanoamericana frente a la esterilización del materialismo marxista internacional. Estados Unidos debe tomar la iniciativa, ya que no sólo están en peligro las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, sino que está en juego la propia supervivencia de esta república”.

A continuación se extraen los párrafos más atinentes a los derechos humanos, lo religioso y a las Iglesias:

APELANDO A “NUESTRO HERENCIA CULRURAL Y RELIGIOSA”.

“Estados Unidos debe desarrollar una política hacia América Latina que fomente la seguridad norteamericana e iberoamericana que se base en la independencia nacional mutua y en la dependencia interamericana, que promueva el desarrollo económico y político autónomo basado en nuestra herencia cultural y religiosa, que acepte límites a los impulsos norteamericanos para promover reformas internas en Iberoamérica y que reconozca y respete la dignidad y sensibilidad de nuestros vecinos”.

MEDIOS INFORMATIVOS DE LAS IGLESIAS Y TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.

“La manipulación de los medios informativos a través de grupos vinculados a las diferentes iglesias, y de otros grupos de presión denominados de defensa de los derechos humanos, ha desempeñado un papel cada vez más importante en el derrocamiento de gobiernos autoritarios, pero favorables a Estados Unidos, y en su reemplazo por dictaduras antinorteamericanas, comunistas o procomunistas, con un carácter totalitario”.

(Propuesta n. 3 del capítulo “Subversión interna”): “la política exterior de Estados Unidos debe empezar a contrarrestar (no reaccionar en contra) la teología de la liberación, tal como es utilizada en América Latina por el clero a ella vinculado”.

“El papel de la Iglesia en América Latina es vital para el concepto de libertad política. Desafortunadamente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la iglesia como un arma política en contra de la propiedad privada y del capitalismo productivo, infiltrando la comunidad religiosa con ideas que son menos cristianas que comunistas”.

ABANDONO DE LA POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS.

(Propuesta n. 5): “La política de derechos humanos, que constituye un concepto cultural y políticamente relativo que la presente Administración (Cárter) ha utilizado para intervenir a favor del cambio político en algunos países de este hemisferio, afectando de manera adversa la paz, la estabilidad y la seguridad de la región, debe ser abandonada y reemplazada por una política no intervencionista de realismo político y ético. (…). Una política de derechos humanos ideológicamente motivada y aplicada de manera selectiva va en detrimento de los derechos humanos correctamente concebidos. Ha costado amigos y aliados a Estados Unidos, y nos ha hecho perder influencia en países importantes de América Latina. Incluso ha contribuido a la desestabilización y a la pérdida, o pérdida prospectiva, de países como Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Costa Rica”.

(Iglesia Solidaria. Costa Rica. No. 24 Agosto de 1981)


Referencia: AHCMR/DVD/RevistaCRIE/1981/82/iglesia-y-sociedad/ee-uu-america-latina