Archivo Histórico Comité Monseñor Romero

El impacto de la liberación de Nicaragua

PUERTO RICO

EU obtiene en Puerto Rico 60% de sus ganancias en América Latina

Ramón E. Colombo/corresponsal.

SAN JUAN, Puerto Rico, 18 de septiembre.- La liberación de los cuatro patriotas puertorriqueños qué permanecieron, en cárceles estadunidenses por más de 25 años, hace pensar a muchos que la independencia de este país, ocupado desde hace 81 años, podría ser un hecho en la década de los ochenta.

Uno de los que-así piensa es Juan Mari Bras, líder del partido Socialista Puertorriqueño (PSP), quien define la situación de su país con cifras que expresan el significado de la palabra “colonialismo”, según su aceptación moderna: “

“La inversión del gran capital estadunidense de Puerto Rico —20 mil millones de dólares— es cuatro veces y media la inversión total de éste en toda el área de Caribe y la mitad del total de dólares invertidos en toda América Latina, desde el Rio Grande hasta la Patagonia”.

“Aquí, el gran capital transnacional estadunidense obtiene 60 por ciento da todas sus ganancias en América Latina” peco a un precio político muy elevado que, según Mari Bras, “ya Washington no puede seguir pagando”.

Como evidencia del deterioro del estatus- colonial —”disfrazado en el eufemismo de Estado libre asociado con que se denomina”—, Mari Bras se refiere al caso de Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Oscar Collazo, a quienes el gobierno de Estados Unidos se vio forzado a poner en libertad, “en atención a las fuertes presiones internacionales y del Movimiento Revolucionarte Puertorriqueño”.

Y la resolución del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas de septiembre del año pasado —en la que se reconoció el derecho de Puerto Rico a la independencia— y la solidaridad de los países del Tercer Mundo en la Sexta Conferencia de los No Alineados “fueron determinantes para, que Washington tomara la decisión de ponerlos en libertad incondicional”, dice el secretario general de PSP.

“La llegada al país de los cuatro patriotas plantea una coyuntura especial, pues levántala moral de tos luchadores independentistas, y propicia, como ellos lo han pedido, el avance de un proceso de unidad de los grupos y organizaciones que luchan por la independencia”, de los cuales forman parte en primera línea el Partido independentista que lidera Rubén Berrics, y el PSP.

Para Mari Bras la década del ochenta seguirá determinante para la obtención de la independencia, tanto por el desarrollo del esquema político interno hasta ese objetivo como por la incapacidad de Estados Unidos, de seguir sosteniendo una colonia que te demanda más de mil millones de dólares cada año en el financiamiento de programas de asistencia pública qué son —dice un mero paliativo al deterioro social en la isla.

Esos programas —explica— van destinados a sostener una abultada burocracia en el gobierno local, que absorbe alrededor de 30 por ciento de la fuerza de trabajo calculada en poco más de un millón de habitantes— y a financiar la economía familiar en un país que presenta una tasa de desempleo de 64 por ciento.

Como resultado de la crisis económica y social de Puerto Rico se da el fenómeno de la emigración: más de dos millones de puertorriqueños —prácticamente la mitad de su población— integran en Estados Unidos una carga adicional que acelera las presiones políticas internas hacia la absorción de Puerto Rico como el estado número 51 de la Unión Americana o hacia la aceptación del derecho a la independencia…

“Aunque los sectores políticos más fieles a las directrices del imperialismo —representados en los partidos Nuevo Progresista, hoy en el gobierno, y Popular Democrático— favorecen en términos generales la existencia de las organizaciones independentistas, que han logrado sobrevivir a la represión sistemática y mantener la conciencia nacionalista, representan un gran peligro para ese propósito.

“Estados Unidos no puede arriesgarse a un mayor descredito; ni puede arriesgarse —concluye Mari Bras— a enfrentar una guerra de liberación en lo que hoy es parte virtual de su territorio”

“El pueblo de Puerto Rico siempre ha tenido que recurrir a las armas para responder a la fuerza que se le impone. Por eso, aún que no la deseamos, no descartamos el uso de las armas si Estados Unidos sostiene su negativa a reconocer lo que es un fallo inapelable de la historia: que Puerto Rico sea soberano e Independiente”.

UNO MÁS UNO, 19 de septiembre de 1979.


Referencia: AHCMR/DVD/RevistaCRIE/1979/40/derechos-humanos/el-impacto-de-la-liberacion-de