Archivo Histórico Comité Monseñor Romero

No especificado

El Sacerdote Gaspar García matado en un enfrentamiento

La Dirección Nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional informó, en un comunicado fechado diciembre 11 de 1978, que es uno de los numerosos combates desarrollados a lo largo y ancho de Nicaragua, en una emboscada que fue tendida a una patrulla de 50 guardias, cayó en cómbate heroico el miembro del Estado Mayor del Frente Sur “Benjamín Zeledón”, Comandante Gaspar García Laviana; junto con él cayeron tres combatientes sandinistas y fueron heridos otros tres en un combate que se prolongó durante una hora y veinticinco minutos, las bajas de la guardia somocista fueron más de diez, aunque no se ha podido determinar el número exacto.

Gaspar García Laviana nació en España. Allí se hizo sacerdote. Sin embargo desde hace cinco años es integrante del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua. En recientes declaraciones dadas al periódico mexicano Uno más Uno y publicadas el 31 de octubre de este año, Gaspar García señaló que desde hace un año está en la lucha armada a tiempo completo, seguro de que así está haciendo más por la Iglesia aunque muchos no lo entiendan.

García Laviana llegó a Nicaragua como Misionero de la Orden de los Sagrados Corazones, trabajó en una parroquia cuya población era eminentemente campesina. En la entrevista publicada por Uno más Uno señaló que le tocó ver quizá lo más oprobioso, lo más miserable, lo más oprimido de Nicaragua, intenté salvar esa situación de un modo cristiano, en sentido pacifista, de promoción humana, social; buscar, levantar esa gente con sus propios medios o con los medios del gobierno. Pero me di cuenta -añadió- que todo eso era mentira, todos engaños, la gente seguía viviendo igual*’.

“Por eso es que me integré a este movimiento violento -explicó entonces el padre García- ya que me di cuenta en ese entonces que nada pacifico era posible, de otro modo hubiera sido deshonesto con todo un pueblo y conmigo mismo”.

Gaspar García participó en numerosos combates, utilizó diferentes seudónimos tales como Matín, Ángel, Miguel y Buda, estuvo en el combate de Peñas Blancas y se destacó en los combates desatados por el Frente Sandinista durante el mes de septiembre; fue capturado por la Guardia Civil costarricense y deportado a Panamá para incorporarse de nuevo, posteriormente, a la lucha en Nicaragua; su valentía y decisión en el combate le valió para obtener el grado de Comandante.

En una carta, no publicada, escrita precisamente en la Navidad del año pasado, el padre García decía: “como nuestros jóvenes honestos, los mejores hijos de Nicaragua están en guerra contra la tiranía opresora, yo he resuelto sumarme como el más humilde de los soldados del Frente Sandinista a esa guerra. Porque es una guerra justa, una guerra que los sagrados evangelios dan como buena, y que en mi conciencia de cristiano es buena, porque representa la lucha contra un estado de cosas que es odioso al Señor, Nuestro Dios. Y porque como señalan los documentos de Medellín, suscritos por los Obispos de América Latina, en el - capítulo de la Situación Latino-americana en la Paz, 44 la insurrección revolucionaria puede ser legitima en el caso de Urania evidente y prolongada y que atente gravemente a los derechos fundamentales de la persona y damnifique peligrosamente el bien común del país, ya que provenga de una persona, ya de estructuras evidentemente injustas”.

“A mis hermanos obreros de las fábricas, los planteles y talleres, a los artesanos, a los olvidados sin techo ni trabajo de los barrios marginales; a mis hermanos campesinos, a los cortadores hacinados en los campamentos, a los macheteros, a los peones, a todos aquellos a quienes se ha robado hasta la más mísera oportunidad en esta tierra, les digo que es hora de cerrar filas alrededor del Frente Sandinista, de unir nuestras manos y nuestros brazos, porque en el resonar del fusil justiciero en nuestras montañas, en nuestras ciudades y pueblos, está el signo de la redención que se aproxima”.

(PUEBLO 25 Dic. 78)


Referencia: AHCMR/DVD/RevistaCRIE/1979/27/no-especificado/no-especificado